miércoles, 16 de octubre de 2013


PLASMA RICO EN PLAQUETAS (PRP): UN NUEVO TRATAMIENTO PARA LA ALOPECIA
La caída de pelo (alopecia) es una de las causas más frecuentes de consulta en Dermatología. Se trata de un problema médico que requiere un adecuado diagnóstico dermatológico para seleccionar el mejor tratamiento. Existen avances médicos en el tratamiento de la alopecia, que deben analizarse con cautela y valorarse desde un punto de vista científico, para poder diferenciarlos sólidamente de los múltiples "tratamientos mágicos" e ineficaces que existen para la alopecia. 

Un ejemplo paradigmático de importante avance en el tratamiento de la alopecia es el campo de las TERAPIAS CELULARES: células madre y factores de crecimiento. La investigación con células madre ha presentado recientemente resultados esperanzadores en el tratamiento de la alopecia; no obstante, todavía quedan años de investigación para poder aplicarlas en la práctica clínica habitual. Sin embargo, existe otro tratamiento dentro del campo de las terapias celulares que ya se está aplicando en el tratamiento de la caída de cabello con buenos resultados: el plasma rico en plaquetas con factores de crecimiento. El plasma es una parte de la sangre que al ser centrifugada acumula gran cantidad de plaquetas, células ricas en factores de crecimiento encargadas de regenerar los tejidos y heridas que se producen en el organismo. 

En los últimos tiempos, el plasma rico en plaquetas (también llamado "PRP") ha supuesto una auténtica revolución en diferentes campos de la medicina, como en medicina deportiva, en medicina estética y también en la cicatrización de úlceras, y ahora comienza a aplicarse en el tratamiento de la alopecia con buenos resultados. 


¿EN QUÉ CONSISTE EL TRATAMIENTO CON PRP?
La técnica del plasma rico en plaquetas o PRP, también denominada "bioestimulación con plasma autólogo rico en factores de crecimiento", consiste en la aplicación de la fracción de plasma rico en plaquetas del propio paciente en un tejido para favorecer su regeneración o estimular su crecimiento. Debe realizarse los siguientes pasos:

1. El paso inicial consiste en extraer sangre del propio paciente, de la misma forma que se obtiene un análisis de sangre de forma rutinaria, con una simple punción en una vena.

Pasos para la obtención del PRP

2. Posteriormente, la sangre extraída es centrifugada para separar la fracción de plasma rico en plaquetas del resto de partes de la sangre que no nos interesan.

3. Habiendo aislado ya el plasma rico en plaquetas (PRP), debe activarse mediante la aplicación de cloruro cálcico, para que las plaquetas liberen los factores de crecimiento.

4. Tras ello, la solución constituida por el PRP y los factores de crecimiento se aspira con una pequeña jeringa y se infiltra mediante microinyecciones en la zona a tratar. Se aplica junto con anestesia para evitar el dolor durante las infiltraciones.

El proceso en total dura unos 30 minutos, y con la anestesia la infiltración del PRP y factores de crecimiento en la zona a tratar es muy poco dolorosa. El tratamiento no requiere ninguna preparación previa, y después del procedimiento el paciente puede hacer vida normal, no siendo necesario el reposo ni ninguna medida especial, con lo que la reincorporación a la vida socio-laboral es inmediata.


¿QUÉ EVIDENCIAS EXISTEN DE LA EFECTIVIDAD DEL PRP EN EL TRATAMIENTO DE LA ALOPECIA?

El tratamiento con PRP y factores de crecimiento se ha comenzado a aplicar de forma reciente en el tratamiento de la caída de cabello, por lo que aún no existen evidencias sólidas de su efecto real sobre la alopecia. Sin embargo, a lo largo del último año se han comunicado algunas publicaciones científicas en las que los autores demuestran buenos resultados con el PRP para la alopecia. No obstante, son necesarios estudios comparativos con un mayor número de pacientes para definir el nivel de efectividad del tratamiento.
EVIDENCIAS CIENTÍFICAS DEL USO DE PRP EN ALOPECIA
Nuestro Grupo está realizando asimismo un estudio para evaluar de forma objetiva la mejoría del tratamiento con PRP en diferentes formas de alopecia. Los resultados iniciales son muy positivos, y esperamos poder tener resultados definitivos en el segundo semestre del año 2013.



¿ES UN PROCEDIMIENTO SEGURO?

Se trata de un procedimiento completamente seguro, ya que el PRP y los factores de crecimiento utilizados son autólogos, es decir, del propio paciente (se extrae sangre del paciente para posteriormente aplicarle una parte de su propia sangre rica en factores de crecimiento). El procedimiento cuenta con la ventaja de contar con una preparación obtenida del propio paciente. Los factores de crecimiento son específicos para los tejidos de cada individuo, lo que hace de este sistema un tratamiento personalizado, evitando el riesgo de infecciones o reacciones alérgicas, y sin contraindicaciones.

El tratamiento es totalmente compatible con otros tratamientos para la alopecia como el minoxidil o el finasteride.


¿CUÁL ES EL PAPEL DEL PRP EN EL TRATAMIENTO DE LA ALOPECIA HOY EN DÍA?

Como conclusión, podríamos decir que el plasma rico en plaquetas (PRP) y los factores de crecimiento son un tratamiento prometedor en el campo de la tricología. No obstante, el tratamiento más efectivo para la alopecia androgénica continúa siendo el finasteride en el varón y los antiandrógenos y minoxidil en las mujeres. Por tanto, debemos ser cautos en la indicación del tratamiento con PRP para la alopecia. Esta novedosa terapia puede ser una buena opción como tratamiento complementario al finasteride o antiandrógenos en pacientes seleccionados (como por ejemplo en mujeres post-menopáusicas o mujeres jóvenes con alopecias importantes), o ser una alternativa terapéutica para los pacientes que no puedan tomar antiandrógenos o hayan tenido intolerancia.

Dr.Sergio Vañó Galván

Dermatólogo y Tricólogo del Hospital Universitario Ramón y Cajal y en la Clínica Grupo Pedro Jaén.Coordinador de la Unidad de Tricología del Hospital Ramón y Cajal y de la Clínica Grupo Pedro Jaén.




TRATAMIENTO DE TEST DE PARCHE EN LA DERMATITIS

Qué son las pruebas de parche?
Las pruebas de parche (o epicutáneas) son un procedimiento para reconocer si una sustancia es la causa de una inflamación cutánea al contactar con la piel. Esta inflamación se llama dermatitis de contacto. Hay al menos dos tipos de dermatitis de contacto:
·         Irritante (sin estar implicado ningún mecanismo inmunológico)
·         Alérgica (mediada por el sistema inmunológico).
Dermatitis de contacto irritante
Una sustancia irritante es aquélla que causaría una inflamación prácticamente en cualquier individuo si fuese aplicada en una concentración lo suficientemente elevada y durante el tiempo preciso. La reacción irritante es producida directamente por el contacto de una sustancia irritante con la piel, y no implica al sistema inmunológico.
Dermatitis de contacto alérgica
La reacción alérgica es específica para el individuo y para una sustancia (o grupo de sustancias relacionadas) llamada alergeno o alérgeno. La alergia es una hipersensibilidad a una sustancia concreta, y siempre está implicado el sistema inmunológico. En todas las zonas de la piel que están en contacto con el alergeno se produce la erupción.
Las pruebas de parche pueden ayudar a distinguir entre los dos tipos. La prueba conlleva la aplicación en la piel bajo una cinta adhesiva de varias sustancias de prueba, durante 48 horas. Después de este periodo, se retiran los parches y se examina la piel durante otro periodo de 48 horas en espera de alguna reacción. Esta información ayuda al médico en determinar cuáles son las sustancias a las que es usted alérgico, y que pueden estar causando o agravando la dermatitis que padece, y con ello podrá recomendarle cómo evitarlas.

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¿Por qué se hacen las pruebas de parche?

En caso de que usted padezca una dermatitis de inicio reciente, o si tiene un eczema persistente o atípico, su dermatólogo o alergólogo puede pensar que padece una dermatitis de contacto alérgica. Si se ha estado aplicando durante un periodo un medicamento en una zona de la piel (como manos, cara, oído, ojos, o zona anogenital) y posteriormente se manifiesta una dermatitis, el médico puede sospechar que una alergia al medicamento está agravando la dermatitis.
Las pruebas de parche son el único medio que tiene el médico para probar que una sustancia es la causa o el agravante de la dermatitis que padece. Una vez que se identifica el alergeno, evitarlo debería favorecer la curación de la dermatitis.

Procedimiento de las pruebas de parche

Las pruebas de parche, excepto en casos concretos, se realizan en una zona de piel en la que no se muestre la dermatitis, normalmente en la parte superior de la espalda. Los alergenos van mezclados con un excipiente no alergénico a una concentración determinada. Se sitúan en contacto directo con la piel, en unos pequeños discos. Se emplea cinta adhesiva para fijarlos en la zona de prueba, que se señalará. Se dejan los parches puestos durante 48 horas, tiempo en el que es importante no lavar la zona ni realizar deporte o trabajo con sudoración, pues si se despega la cinta adhesiva se tendrá que repetir la prueba. Tampoco deben exponerse los parches a la luz solar ni ultravioleta, pues algunos alergenos pueden reaccionar a ella. Después de 48 horas se retiran los parches y se realiza la lectura una hora después. La lectura final se hará otras 48 horas más tarde. Esta segunda lectura aumenta en un 34% la probabilidad de una reacción positiva. El paciente debería seguir sin lavar la zona hasta efectuarse la última lectura.

Pruebas de fotoparche

Algunos compuestos químicos solamente producen una reacción alérgica cuando se exponen a la luz, normalmente la luz ultravioleta de tipo A, que forma parte de la luz solar y artificial (UVA). Los pacientes a la quien debe realizarse una prueba de fotoparche son los que tienen una extremada sensibilidad a la luz y aquéllos en los que aparece una erupción en partes del cuerpo normalmente expuestas a la luz (sobre todo cara, escote y manos), pero no en las que están protegidas de la misma (como en el caso del mentón y el triángulo entre la nariz y la boca).
En la prueba de fotoparche, el primer día se emplaza por duplicado el mismo grupo de alergenos en la espalda. Uno de los dos grupos de alergenos se expondrá a la luz UVA, y el otro permanecerá tapado. Se evaluarán las pruebas también a las 48 horas del primer día y otras 48 horas más tarde; para algunos especialistas es preciso una tercera evaluación de las pruebas otras 48 horas más tarde. Se considera un fotoparche positivo cuando la reacción alérgica solamente aparece en algún parche expuesto a la luz.



jueves, 10 de octubre de 2013

Teoría de Sistemas UPLA 2013-2: Teoría de Sistemas

Teoría de Sistemas UPLA 2013-2: Teoría de Sistemas
Prevenir la dermatitis atópica en el bebé
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel que suele manifestarse por primera vez durante la infancia con lesiones que provocan picor.

 Está vinculada al sistema inmunológico provocando un desequilibrio en las células de la piel antes factores ambientales como :
  • gérmenes
  •  polvo
  • frío
  • sudor
  •  humedad, etc.

 De hecho, hemos sabido que la dermatitis es más frecuente en ciudades húmedas. 

Suele asociarse a procesos respiratorios de tipo asmático y cada vez es más frecuente en los países desarrollados con elevados niveles de higiene.

 La dermatitis atópica tiene un fuerte componente hereditario, pero veamos cómo podemos prevenir que la enfermedad se manifieste en nuestros hijos:
  1.  Se debe bañar al niño no más de una vez al día.
  2.  Si se lo baña cada dos días, mejor. 
  3. Usar agua tibia. 
  4. El agua demasiado caliente reseca la piel.
  5.  Después del baño secar la piel suavemente, sin frotar. Aplicar a diario crema hidratante después del baño. Mantener las uñas del niño limpias y cortadas para evitar infecciones y lesiones al rascarse.
  6.  Evitar que el niño sude. Si suda, lavarle inmediatamente. Es preferible que la ropa sea de algodón o de hilo, evitando en la medida de lo posible las prendas sintéticas.
  7.  El calzado debe ser de cuero o de tela. 
  8. Airear la casa cada día y no abusar de la calefacción en invierno. 
  9. Los cambios bruscos de temperatura pueden desencadenar un brote.
  10.  Se recomienda aspirar la casa en lugar de barrer y evitar todo tipo de tejidos que favorezcan la retención de polvo, especialmente en los dormitorios (alfombras, peluches, etc). 


Teniendo en cuenta estos simples consejos podemos contribuir a mantener a raya los desencadenantes de la dermatitis atópica, la enfermedad cutánea más frecuente durante la infancia.